SAMFYR informa

Dr. Fernando Sotelano: Discurso AMLAR 2018

Queridos amigos.

Estoy muy emocionado, porque me siento querido por todos ustedes, Cuando una Asociación como AMLAR decide otorgar una distinción a alguno de sus miembros, por su trayectoria en el campo de la rehabilitación, se autosomete a una tarea de selección inimaginable. Son muchos los colegas, algunos aquí presentes, que merecen ser distinguidos por sus aportes al enriquecimiento de la especialidad.

Esta vez nos tocó a mi amiga Linamara y a mí.

Para los que no me conocen, me inicié en rehabilitación en el año 1961, recién recibido de médico. En esa época no existían las residencias ni los cursos. Teníamos que buscar un mentor que quisiera enseñar y “pegarnos a él”.Yo tuve varios y muy buenos. Era la época de una de las epidemias de polio mas desvastadoras de mi país.
Debo confesar que me entusiasmó tanto la especialidad, especialmente por su contenido humanístico, que dediqué muchas horas al estudio de la misma y busqué en el exterior los vacios que me faltaban llenar.

Recuerdo muy gratamente que asistí a mi primer Congreso de AMLAR en Montevideo, Uruguay en 1969. Era el 3er Congreso desde que fue creada la Asociación. En 1977 tocó a la Argentina y participé mucho en la organización. A los jóvenes les diré que en esa época no existía ni el fax. Las comunicaciones internacionales eran por carta o téléfono.

Ahora sí, llegó el momento de masajear mi ego y autoalabarme. En 1965 fui, junto con otros colegas del Centro Nacional de Rehabilitación (hoy INAREP) de los primeros en introducir el bloqueo con fenol para la espasticidad. En esa época no se conocía la toxina botulínica. Tampoco existían las agujas electrodos aisladas con teflón, teníamos que hacerlas nosotros con colodión elástico.

En 1981 luego de un curso en Ecuador aprendí a confeccionar las ortesis plásticas tobillo-pié, hasta ahora desconocidas en mi país. A  mi regreso las confeccionaba yo mismo con polietileno de alta densidad, ya que el polipropileno aún no se conseguía. Esto fue antes que las comercializaran las ortopedias.

En 1988 fuí becado por la  Universidad de Ljubliana, Eslovenia, para observar la aplicación de la estimulación eléctrica funcional en las parálisis centrales. Compré 3 equipos e introduje, en mi país, el primer programa de estimulación eléctrica funcional.

En mis 50 años de especialista he luchado por imponer la rehabilitación en todos los ámbitos posibles, porque creo firmemente en ella. Muchas veces he sentido desprecio por parte de mis colegas hacia la especialidad. Como si ésta no fuera científica. Quizás fuera yo que no la supe “vender”. Actualmente veo el resurgimiento de la rehabilitación como especialidad, al punto de que otras disciplinas la han tomado como bandera. Geriatras, reumatólogos, neurólogos, ortopedistas se han transformado en propiciadores de la rehabilitación. Y hasta descubridores de la misma, cuando hace pocos años la ignoraban. La rehabilitación existió siempre y para todas las especialidades.

Lamentablemente, muchos profesionales buscan los nichos vacíos en rehabilitación, especulando con algún método terapéutico poco científico, en general con nombre propio y hacen de esa práctica un misterio, que les reporta ganancias a través de cursos y  terapias, pregonando una dudosa eficacia nunca comprobada.

Estoy muy feliz de estar aquí con todos ustedes y agradezco enormemente esta distinción que me ha otorgado AMLAR.

Institucional | Autoridades | Reglamento del Médico Fisiatra | Estatuto de la SAMFYR | Contacto
Sub-Comisiones SAMFYR | Convenios | Padrón de socios | Maestros de la Fisiatría | Médicos en Formación | Actividad Científica | Agenda de Congresos | Agenda Cursos y Jornadas | SAMFYR informa | SAMFYR difunde | Centros Formación Médicos Fisiatras | Sociedades provinciales | Capítulos | Mapa Nacional de la Fisiatría | Publicaciones | Bolsa de trabajo | Links de interés | Libros | Info para pacientes